sábado, 2 de febrero de 2013

VA DE VALORES: CUANDO MERCADONA FINANCIA AL PP

Acabar de aparecer en los medios el escándalo de los pagos en dinero negro a altos cargos del PP, y el origen de estos fondos parece que son las aportaciones que diversas empresas hacían al PP. Está todo por probar, por lo que hay que decir que todo esto ha sucedido "presuntamente".

Entre las empresas que hacían aportaciones al Partido Popular está la cadena de supermercados MERCADONA. No quiero ni juzgarlo en lo moral ni en lo legal. Si es delito de financiación ilegal hay otras personas mejor preparadas que yo para decirlo.

Mi reflexión tiene que ver con los valores de una marca. Cuando una marca de gran consumo se identifica tanto con un partido político, está incorporando a los valores de su marca los valores de este partido político. Como consumidor, al decidir comprar en un supermercado u otro, decido apoyar o no los valores y opciones políticas que hay detrás de cada empresa y marca.

Cuando una empresa apoya algunos valores o ideologias, el uso de mi dinero tiene ahora más contenido, más significado. Ya no me limito a dar dinero a cambio de comida, si no que fomento una determinada visión del país, de la política, de cómo se ejerce esta, de territorio, de cultura, de lengua, de educación, de sanidad, de economía, etc., etc. Por decirlo claro, al tomarme una sopa Hacendado le estoy dando dinero al PP y a Rajoy, De Guindos, Wert, Bárcenas y Sánchez-Camacho.

Quizá avanzamos hacia una sociedad donde las opciones de consumo (el mercado) incorporan otros valores, ideología, paradigmas. Quizá esta separación que hemos hecho consistente en que el dinero es dinero y las ideas van aparte se esté desdibujando. Quizá surgirán nuevas formas de activismo político, ideológico o incluso espiritual relacionadas con el mercado. Quizá los ciudadanos tendremos más capacidad de moldear el mundo en el que vivimos o tendremos más representatividad política a través de cómo gastamos nuestra humilde nómina en un supermercado o en otro.

En un ejercicio futurista y algo gracioso, me imagino los ciudadanos comprando en el supermercado PPDONA o PSOEMARKET o IUBIOTICO o CRISTIASHOP o MUSULTIENDA (de hecho, esto ya existe...)  como forma de ejercicio de los derechos políticos, con carritos azules o rojos, y banderolas con gaviotas, rosas, cruces o medias lunas... Y quizá escucharemos a la vecina decir "el PP tiene una oferta buenísima de pañales!"...

En fin, sin duda los consumidores y votantes tenemos todo el poder de decidir y de cambiar el mundo en el que vivimos, pero no estamos acostumbrados a usar este poder, quizá por nuestra pereza, quizá por que todavía no nos importa suficientemente lo que vemos, o lo que nos pasa no es suficientemente contundente como para hacer algo un poco diferente. Pero sin duda, ejemplos (presuntamente) como el de MERCADONA nos sirven en bandeja oportunidades de ser coherentes con nuestros valores, oportunidades de dejar la crítica y la queja y de decidir y actuar.

Ahora nuestro poder es mayor, y como consumidor estoy contento de poder tomar estas decisiones. Y de hecho, yo sí las tomo.

1 comentario:

elsalondelosespejos dijo...

El poder personal de cada uno de nosotros podemos (y quizá debemos, especialmente si luego nos quejamos) ejercitarlo enfocado hacia donde deseamos ir, como persona y como sociedad, con esos valores que comentas. A ver si ese "presuntamente" no tarda 15 años en dejar de ser presunto y pasa a ser "culpable o inocente" y podemos actuar consecuentemente.